Mostrando entradas con la etiqueta Esperanza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Esperanza. Mostrar todas las entradas

18 de enero de 2011

Lucha por la Vida



Siento el temblor de tus manos,
en la fría incertidumbre.
La enfermedad amenaza de nuevo,
con apagar tu camino.
Agárrate fuerte a la vida
y lucha aún cuando fallen las fuerzas,
pues nuestras manos amigas,
sujetarán firmes las riendas.
Coge mi mano y agárrate fuerte
y también otras que, cercanas, ahuyentas,
con duras palabras hirientes,
pues todas ellas son tuyas,
pues todas ellas te quieren.
Todas van a un mismo son
y es el son de la vida.
Y contigo lucharemos,
como firmes aliadas.
No desesperes amiga,
has ganado, ya, batallas.
No decaigas en este momento,
en que tanto te necesitan.
Pequeños ojos atentos,
vigilan a tu alrededor,
atentos a cada gesto
y a cada guiño de dolor.
No cierres bajo llave el alma
y déjala respirar.
Enséñale el sol que aún brilla
y calienta tu despertar.
Despierta a la vida plena
con tesón y lucha feroz,
pues aquel que lucha a tu lado,
está desbordando amor.
Agarra ese amor a tu mano
y camina junto a él.
Aférrate fuerte a su abrazo
y lucha por la vida sin cuartel.
P.S.

4 de julio de 2010

Parece que fue ayer

Hay que ver cómo transcurre el tiempo. Desde luego, no se detiene ante nada.

Hoy he echado una mirada, breve, al pasado, al que me ha trasladado un vídeo, el de mi boda.
Se me hace imposible pensar que, casi, han transcurrido siete años desde ese mágico momento, en que creí flotar en una nube. Y me parece increíble pensar, cuántos cambios ha habido en mi vida, en este período de tiempo.

Viendo la cara de aquella delgada muchacha, de mirada resplandeciente, temblorosa como una hoja en otoño, me parecía estar reviviendo los nervios de aquel día. Y sí, me parece que fue ayer, cuando mis pies se dirigían a aquella Ermita, cargados de ilusiones; parece que fue ayer cuando al entrar en ella vi a mi, en breve, marido, con su cara embargada por la emoción y los nervios igualmente.

Cómo me gustaría, aunque sólo fuera por un momento, volver a vivir ese día. Un día que tuve el placer de compartir con las personas que más han significado para mí, las que más he querido, y las que han estado a mi lado en buenos y malos momentos...Lo compartí con mis padres: él todo orgulloso con su hija agarrada a su brazo, muerto de nervios, no sé si por simpatía o por la situación de ser quien me entregaba a mi nueva vida; ella elegante como nunca, emocionada como nunca, feliz por mí como no podía esperar otra cosa de mi madre. Lo compartí con mi, por aquel entonces, pequeño hermanito de ocho años. Él sí que iba nervioso con los anillos en un cojín, pensando en no caerse, vestido como si fuera un clon de mi padre: él quería ir con su traje azul como mi padre, con su flor en la solapa y sus zapatos de cordones. Estaba para comérselo y se lo pasó como los indios. Lo compartí con mis familiares, unos más allegados que otros, con mis amigos, con mi gente, en definitiva. Me faltaron algunos, por circunstancias de la vida, y los eché de menos, por supuesto, pero sé que sus corazones, ese día, estaban conmigo.

Por otro lado, me entristece pensar que en ese vídeo mágico, aparecen personas que hoy ya no nos acompañan, como mis abuelos, pero así es la vida; un día seré yo la que falte.

Me ha gustado verlo; me ha gustado ver lo que he conseguido, emocionalmente, en estos casi siete años. ¡Tengo una familia, mi familia!, algo que siempre soñé desde niña, pues no tuve una infancia ni adolescencia felices, ni fáciles. Pero, afectivamente, mi etapa de adulta, me está recompensado con creces de todas las miserias vividas, y de todas las tristezas. Sobre todo mis hijos, ellos son mi recompensa diaria, mi enganche, mi motor.

Espero que lo que me reste de vida, sea lo que sea, siga, a pesar de los tropezones siendo igualmente bonito que lo vivido hasta ahora.




19 de mayo de 2010

LUNA


Cientos de espíritus,
en tu plenitud iluminas.
Sombras nocturnas
que sigilosas acechan.
¡Ay Luna, de palidez ataviada!.
¡Qué triste y sola
siento a veces el alma!.
Deja que tus rayos penetren
en la oscuridad de mi mente;
que tu esencia ilumine
la complejidad de mi alma.
Pues, hoy, me siento perdida
y mirándote a los ojos,
te suplico me des fortaleza
y a tu cobijo me encomiendo.
Luna que alumbras
a multitud de enamorados,
protégele mientras descansa,
al abrigo de tu noche.
Que nada turbe su sueño,
mas si crees que elevado
o excesivo es mi empeño,
protégele sólo a él,
porque sólo Él es mi Dueño.

9 de mayo de 2010

A mi Madre


Sombras de vida pasada,
angustian tus tristes ojos.
Alma nacida en feliz época,
mas tortuosa vida en tu juventud.
Duras penas afligieron tu alma,
y siguen marcando tu vida presente.
Alma ensombrecida
Por desatinos del destino;
constantemente sufres
Por la felicidad añorada.
¿Como enseñarte, oh Madre,
Que no hay nada tan insuperable?.
¿Como explicarte, oh Madre,
Que,por encima de tus tristezas,
miles de bellas cosas te rodean
y solo esperan que las recojas
con tus temblorosas manos?
En la flor de la vida te hallas,
mas disfrutarlo no sabes.
Antiguas angustias te acechan
que tu espíritu liberar no consigue
Saca tu alma de su prisión
para que, libre pueda volar.
Extiende tus manos, que crees vacías,
y que llenas de amor están.
Aprovecha el viaje de tu vida,
No malgastes un sólo día
en recordar tus tristezas
pues de angustias no se vive,
tan sólo de alegrías.

3 de mayo de 2010

Búscame en el Mar


Si buscas mi alma tranquila,
la encontrarás junto al mar.
Mis plegarias más secretas
allí escondo.
Solo frente al mar soy yo misma,
sin encantamientos, sin engaños.
Solo en sus aguas se calman mis miedos,
se mueren mis angustias.
Que tranquilidad sentir sus olas
rompiendo embravecidas en la playa.
Ese rítmico sonido
que aquieta todas mis inquietudes,
es como un bálsamo
en mis más profundas heridas.
Allí me siento renacer,
Allí puedo respirar.
Allí encuentro la paz
que mis sentidos necesitan.
¡Oh mar, que aquietas mi llanto!
¡Oh mujer, que por tí suspira!
Mi sangre se purifica,
dentro de tus aguas.
Mi espíritu te ansía
en mis momentos de hastío.
Y dentro de tí
me siento libre.
Y dentro de tí
perdono y olvido.
Si buscas mi alma tranquila,
la encontrarás en el mar.
Mis plegarias más secretas,
allí escondo.

16 de abril de 2010

Vanessa


Hace tres años, tuve la grandísima suerte de conocerte.
Así, como por azar, llegaste a mi vida a través de una simple pregunta. Y tuve la ocasión de conocer a una persona tan distinta a mí, y, a la vez, tan parecida.
Ninguna tuvo una infancia fácil. Ambas sufrimos más de lo que cualquier niño debería sufrir. Ambas pasamos por nuestra infancia, conociendo cosas, que deberían estar prohibidas a esas edades. Quizá por eso, conseguimos entendernos bien.
Tú tan tranquila, yo tan acelerada. Tú tan despreocupada y yo no tanto. Tú tan segura de tí misma, no te haces una idea de las cosas que aprendo de tí. No te haces una idea de lo que admiro tu templanza, tu valentía.
Sí amiga, eres una valiente. Y ahora que una asquerosa enfermedad habita en tí, tengo miedo de perderte. Llevas un año luchando como un guerrero; luchando porque la enfermedad no pueda contigo; luchando porque cuando todo parece ir tomando forma, nuevos acontecimientos te ensombrecen.
Aun así, te permites ser feliz, disfrutar de la compañía de tus amigas, de nuestras risas en nuestro café, de esta amiga tan payasa que disfruta diciendo tonterías para ver una sonrisa aflorar en tu boca. Porque verte reír significa que estás viva. Porque si te veo llorar, también significa que estás viva. Porque eres tan imprescindible para mí...
A veces no sé qué decir, para aliviar tu angustia; me gustaría tener un remedio mágico que te curara, para que sigas muchos años disfrutando de tus dos pequeños, de tu marido, de la vida que ahora tienes y que tanto te mereces. Me gustaría echarme a dormir, y al despertar que todos tus males se hubieran ido. Pero, por desgracia, eso es imposible.
Sabes que cuentas conmigo, incondicionalmente. En todo lo que pueda, aquí estoy. Si te caes, yo te intentaré levantar, si ríes reiré contigo, si lloras, lo haré contigo. Te queda una gran lucha, la peor; pero quiero que sepas que yo aquí estaré. No tengo pensado moverme de tu lado. Aquí estaré para intentar alegrar tus días tristes o para disfrutar de tus días alegres.
Te mereces lo mejor, te mereces salir de todo esto porque, ya que no has tenido una vida dichosa primero, ahora debes tenerla; porque la vida, no puede ser tan injusta. No ha podido darte tantos años de desdicha y tan pocos de felicidad.
Eres fuerte, inteligente, luchadora sin medida, y no me cabe la menor duda, de que te mereces el final feliz que todos deseamos. Porque eres un punto de inflexión en nuestras vidas, porque nos das, cada día, clases de fortaleza y coraje, sin saberlo. Porque eres especial. Por eso te digo, Vanessa, que te quiero y espero tener a mi disposición muchos días para disfrutar contigo de esta vida, que a tu lado se hace más llevadera.
Un beso.

13 de marzo de 2010

Color Esperanza

¡Hola a todos!.
Sobra deciros que mi estado anímico en los días pasados, no era el más apetecible del mundo. Sin embargo, llevo unos días un poco más tranquilos y estoy aprovechando para hacer reflexiones de todo tipo. De momento, y aunque aún no estoy al 100% voy logrando poner un poco de organización y estabilidad en las cosas, a fuerza de introducir cambios y todo ello hace que me sienta un poquito mejor y todo parezca algo más llevadero. Además agradezco todas las palabras que me habéis dejado porque sumándolas todas y cogiendo un poquito de cada una de ellas he conseguido ir recomponiendo pedacitos del alma. Incluso con aquellas que no solo muestran cariño sino que también me han hecho abrir los ojos a muchas cosas que hasta ahora apenas vislumbraba. Por eso quiero dejaros un vídeo de uno de mis cantantes favoritos, que transmite un fondo de alegría y esperanza y que cada vez que la escucho me doy cuenta de que somos capaces de hacer aquello que nos propongamos o al menos, nunca tenemos que perder la esperanza de que podremos conseguirlo.



Espero que os guste. Gracias, como siempre por teneros.