
Un año más, la Navidad llama a nuestras puertas y, con ella, otro año se despide y se va llevándose sentimientos, experiencias, alegrías y decepciones que han sido las protagonistas de nuestras vidas en 2010.
Nos cargamos de ilusiones, esperanzas y buenos deseos, para intentar empezar con buen pié el año que, en breve, comienza. Por eso y, de todo corazón quiero desearos:
-Que los sueños o ilusiones que no hayáis podido cumplir en el año que ahora termina, sucedan en el próximo que estoy segura vendrá plagado de buenas cosas.
-Que las buenas intenciones con las que todos empezamos un nuevo año, os acerquen a todos aquellos que de verdad os quieren, a pesar de las diferencias. Porque, no me cabe duda, de que todos necesitamos el calor de nuestra gente, la cercanía de nuestros amigos, sobre todo en estas fechas, que acusamos más la ausencia de los que, por desgracia, ya no están con nosotros.
-Que la decepción se olvide de llamar a vuestra puerta y en cambio siempre os acompañe la belleza de las pequeñas cosas, la pureza del alma, la capacidad de perdonar y de aceptarnos unos a otros con nuestros defectos y virtudes. Que os acompañe la salud, la buena suerte, el amor, la lealtad de los vuestros, el apoyo y el cariño de aquellso que necesitáis en vuestra vida cotidiana.
De todo corazón os deseo unas !FELICES FIESTAS Y UN PRÓSPERO AÑO NUEVO!, y , ante todo, quiero daros las gracias. Gracias por estar ahí, conmigo. Acompañándome en mis momentos bajos; riéndoos y celebrando conmigo las pequeñas alegrías que tan felices me han hecho en estos últimos meses, que gracias a vosotros, se han hecho más llevaderos y tolerables.
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.