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22 de julio de 2011

Para tí, Andrés


Sonrisa sincera,
alma inocente.
Bella ingenuidad
a tus ojos asoma.

Manos tiernas,
de amor plenas,
tierno mi corazón,
si de besos las colma.

Dulce y plácido 
tu rostro entre sueños
espíritu libre,   
indomable inquietud.                                                                                                                                                                                      

Así eres, mi pequeño
por eso te adoro,
por ser Tú.

P. S.
                                                                                                                                                                    

19 de agosto de 2010

El Hada del Amor Eterno

En un bosque encantado, vivían tanto hadas como duendes. Cada uno se dedicaba a lo suyo.
Los duendes se encargaban de proteger a las personas, tanto cuando ingresaban en el bosque, como cuando estaban en sus casas. Las hadas, por su parte, endulzaban el aire con sus bellas canciones y revoloteos brillantes sobre las flores y los árboles.

También estaban las hadas y duendes malos, que hacían conjuros para hacer el mal, cuando eran invocados por personas que así lo quisieran.


Un día el Hada Moira (que era de las buenas), revoloteaba entre las flores y los árboles. Ella no sabía que Krull, un duende malo, la estaba espiando desde la base de un Roble, y que había quedado embelesado al verla.

Los duendes malos tenían prohibido acercarse a las hadas buenas. Krull intentó e intentó alejarse de ella, pero, su corazón, latía cada vez con más fuerza al verla. Ya estaba por irse Moira, cuando Krull la llamó desde debajo del árbol.

-"¡Hola, soy Krull!, ¿y tú?". Ella, al verlo, se asustó; pero sintió dentro suyo algo especial y le contestó: -"Soy Moira". El le pidió que bajara a la base del árbol, pero Moira recordó que no estaba permitido hacerlo. Igualmente, se acercó a él. Fué amor a primera vista, ellos no lo podían creer. Estuvieron abrazados, por largo tiempo, charlando como si se conocieran de otra vida.

De pronto, a lo lejos, un rayo cayó sobre ellos. Era la Reina de las Hadas malas, que, observándolos, pensó que era algo que no podía permitir. Ambos murieron abrazados, y, con el tiempo, al pie del Roble, crecieron dos pequeños robles entrelazados.

De ambos lados se comentaba que todos los años, el mismo día de su muerte, los robles brillaban y emitían murmullos con palabras de amor.

(Leyenda Irlandesa)

4 de julio de 2010

Parece que fue ayer

Hay que ver cómo transcurre el tiempo. Desde luego, no se detiene ante nada.

Hoy he echado una mirada, breve, al pasado, al que me ha trasladado un vídeo, el de mi boda.
Se me hace imposible pensar que, casi, han transcurrido siete años desde ese mágico momento, en que creí flotar en una nube. Y me parece increíble pensar, cuántos cambios ha habido en mi vida, en este período de tiempo.

Viendo la cara de aquella delgada muchacha, de mirada resplandeciente, temblorosa como una hoja en otoño, me parecía estar reviviendo los nervios de aquel día. Y sí, me parece que fue ayer, cuando mis pies se dirigían a aquella Ermita, cargados de ilusiones; parece que fue ayer cuando al entrar en ella vi a mi, en breve, marido, con su cara embargada por la emoción y los nervios igualmente.

Cómo me gustaría, aunque sólo fuera por un momento, volver a vivir ese día. Un día que tuve el placer de compartir con las personas que más han significado para mí, las que más he querido, y las que han estado a mi lado en buenos y malos momentos...Lo compartí con mis padres: él todo orgulloso con su hija agarrada a su brazo, muerto de nervios, no sé si por simpatía o por la situación de ser quien me entregaba a mi nueva vida; ella elegante como nunca, emocionada como nunca, feliz por mí como no podía esperar otra cosa de mi madre. Lo compartí con mi, por aquel entonces, pequeño hermanito de ocho años. Él sí que iba nervioso con los anillos en un cojín, pensando en no caerse, vestido como si fuera un clon de mi padre: él quería ir con su traje azul como mi padre, con su flor en la solapa y sus zapatos de cordones. Estaba para comérselo y se lo pasó como los indios. Lo compartí con mis familiares, unos más allegados que otros, con mis amigos, con mi gente, en definitiva. Me faltaron algunos, por circunstancias de la vida, y los eché de menos, por supuesto, pero sé que sus corazones, ese día, estaban conmigo.

Por otro lado, me entristece pensar que en ese vídeo mágico, aparecen personas que hoy ya no nos acompañan, como mis abuelos, pero así es la vida; un día seré yo la que falte.

Me ha gustado verlo; me ha gustado ver lo que he conseguido, emocionalmente, en estos casi siete años. ¡Tengo una familia, mi familia!, algo que siempre soñé desde niña, pues no tuve una infancia ni adolescencia felices, ni fáciles. Pero, afectivamente, mi etapa de adulta, me está recompensado con creces de todas las miserias vividas, y de todas las tristezas. Sobre todo mis hijos, ellos son mi recompensa diaria, mi enganche, mi motor.

Espero que lo que me reste de vida, sea lo que sea, siga, a pesar de los tropezones siendo igualmente bonito que lo vivido hasta ahora.




15 de junio de 2010

¡Ya Somos Mayores!.



Así se despedían esta mañana un grupo de pequeñitos, de cinco años, en su fiesta de graduación. Una fiesta en la que he tenido la inmensa suerte de poder participar, y formar parte de un evento que tanto ha significado para mi hijo.
Obviamente, no publico su foto, porque es un menor, pero si me gustaría contaros como su carita rebosaba felicidad, porque hoy se sentía un niño muy importante y feliz.
Como no podía ser de otra forma, cantaron una canción, con pompones en la mano, sobre todos los colores. A él le tocaba decir la frase "gris la lluvia cuando va a llover", pero su cara distaba mucho de ser gris, irradiaba alegría y emoción.
Posteriormente tenía que decir en pocas palabras, lo que había aprendido a lo largo de sus tres años en Educación Infantil, y como un manojo de nervios, y previo suspiro, recitó con claridad: "he aprendido canciones, poesías casi mil, adivinanzas y números, a jugar y a reír". Nunca me he sentido más orgullosa de algo, ni tan feliz. Era mi hijo, mi chiquitín, que hace tres años, lloraba a mares cada vez que tenía que entrar en el colegio, porque quería que su madre entrara con él. Aquel casi bebé, que de pronto, creció y hoy le decía cantando a su tutora "Adiós, ya somos mayores".
El acontecimiento fue emotivo, no podía ser de otra manera, pero tuve el gusto de sorprender a su profesora dedicándole unas palabras en nombre de las madres de sus alumnos. Palabras que tuve el honor de escribir, y de recitar a pesar de los nervios, pues parecía yo la que se graduaba. Quería hacerlo bien, porque, si bien mi hijo, hoy deseaba que me sintiera orgullosa de él, yo esperaba lo mismo. Pues él fue el primer sorprendido de ver que su madre, de repente, irrumpía en el escenario y se ponía a hablar.
Su profesora, a la que sin duda echaremos de menos, se emocionó y, en ese momento, todas nos sentimos orgullosas de haberla conocido, y haberla tenido como maestra. Es un ser especial, sin duda, que ha trabajado duramente, pues nuestro grupo no ha sido nada fácil de llevar.
Mi hijo parecía un adulto, con ese birrete, y aquella banda con el emblema de su colegio. Estaba orgulloso porque había reunido en su honor a sus cuatro abuelos y a una tía postiza, que es como una segunda madre para mí. El tiempo pasa pronto, y hoy me he dado cuenta de que estos tres años han pasado a la velocidad de la luz. Que mi niño se hace mayorcito y que, dentro de nada será quién me diga: "Mamá, ya soy mayor."

26 de mayo de 2010

Gracias



Aunque, a veces, me deje llevar por la desesperación o el desánimo, en el fondo pienso que, Vivir, es simplemente maravilloso.
Y es maravilloso porque, a pesar de que muchas son las tristezas que la vida nos depara a algunos, las considero más que compensadas con mis días felices.
Mi infancia no fue nada fácil, tampoco mi adolescencia, pero poco a poco las cosas fueron cambiando. A mis 19 años conocí al que, hasta hoy, ha sido el hombre de mi vida. La persona que me enseñó un amor puro, sincero, transparente e incondicional, como nunca antes había conocido.
Gracias a él llegaron unos años maravillosos, que culminaron en uno de los días más felices de mi vida: el día de Mi Boda. Y también gracias a él y a los dos hijos que me ha dado he conocido el más grande de los amores: el Amor de Madre.
Por eso, ahora que su cumpleaños está a la vuelta de la esquina, quiero darle las gracias por otro año más a su lado; gracias por quererme como lo haces; gracias por aguantar mis rabietas, mis enfados, mis lágrimas. Gracias por compartir mi felicidad, mis alegrías, mis emociones y ante todo mis sentimientos.
Gracias simplemente por estar ahí un año más, por ser mi fiel compañero, amante y amigo.
De todo corazón, GRACIAS.

19 de mayo de 2010

LUNA


Cientos de espíritus,
en tu plenitud iluminas.
Sombras nocturnas
que sigilosas acechan.
¡Ay Luna, de palidez ataviada!.
¡Qué triste y sola
siento a veces el alma!.
Deja que tus rayos penetren
en la oscuridad de mi mente;
que tu esencia ilumine
la complejidad de mi alma.
Pues, hoy, me siento perdida
y mirándote a los ojos,
te suplico me des fortaleza
y a tu cobijo me encomiendo.
Luna que alumbras
a multitud de enamorados,
protégele mientras descansa,
al abrigo de tu noche.
Que nada turbe su sueño,
mas si crees que elevado
o excesivo es mi empeño,
protégele sólo a él,
porque sólo Él es mi Dueño.

9 de mayo de 2010

A mi Madre


Sombras de vida pasada,
angustian tus tristes ojos.
Alma nacida en feliz época,
mas tortuosa vida en tu juventud.
Duras penas afligieron tu alma,
y siguen marcando tu vida presente.
Alma ensombrecida
Por desatinos del destino;
constantemente sufres
Por la felicidad añorada.
¿Como enseñarte, oh Madre,
Que no hay nada tan insuperable?.
¿Como explicarte, oh Madre,
Que,por encima de tus tristezas,
miles de bellas cosas te rodean
y solo esperan que las recojas
con tus temblorosas manos?
En la flor de la vida te hallas,
mas disfrutarlo no sabes.
Antiguas angustias te acechan
que tu espíritu liberar no consigue
Saca tu alma de su prisión
para que, libre pueda volar.
Extiende tus manos, que crees vacías,
y que llenas de amor están.
Aprovecha el viaje de tu vida,
No malgastes un sólo día
en recordar tus tristezas
pues de angustias no se vive,
tan sólo de alegrías.

29 de abril de 2010

Amarse con los Ojos Abiertos



Hoy quiero compartir un texto de Jorge Bucay que invita a reflexionar sobre el amor. A ver qué opináis.
"Quizá la expectativa de la felicidad instantánea que solemos endilagarle al vínculo de pareja, este deseo de exultancia, se deba a un estiramiento ilusorio del instante de enamoramiento. Cuando uno se enamora, en realidad, no ve al otro en su totalidad, sino que el otro funciona como una pantalla, donde el enamorado proyecta sus aspectos idealizados.
Los sentimientos, a diferencia de las pasiones, son más duraderos y están anclados a la percepción de la realidad externa. La construcción del amor empieza cuando puedo ver al que tengo enfrente, cuando descubro al otro. Es allí cuando el amor reemplaza al enamoramiento.
Pasado este momento inicial, comienzan a salir a la luz las peores partes mías que también proyecto en él. Amar a alguien es el desafío de deshacer aquellas proyecciones, para relacionarse verdaderamente con el otro. Este proceso no es fácil, pero es una de las cosas más bonitas que ocurren o que ayudamos a que ocurran.
Hablamos del amor, en el sentido, de que nos importa el bienestar del otro. El amor como el bienestar que invade el cuerpo y alma y que se afianza cuando puedo ver al otro sin querer cambiarlo. Más importante que la manera de ser del otro, importa el bienestar que siento a su lado y su bienestar al lado mío. El placer de estar con alguien que se ocupa de que uno esté bien, que percibe lo que necesitamos y disfruta al dárnoslo, eso hace el amor.
Una pareja es más que una decisión, es algo que ocurre cuando nos sentimos unidos a otro de una manera diferente. Podría decir que, desde el placer de estar con otro, tomamos la decisión de compartir gran parte de nuestra vida con esa persona y descubrimos el gusto de estar juntos. Aunque es necesario saber que, encontrar un compañero de ruta, no es suficiente; también hace falta que, esa persona, sea capaz de nutrirnos, que, de hecho, sea una eficaz ayuda en nuestro crecimiento personal.
Welwood dice que: "El verdadero amor existe cuando amamos por lo que sabemos que esa persona puede llegar a ser, no sólo por lo que es".
El enamoramiento es, más bien, una relación en la cual , la otra persona, no es en realidad reconocida como verdaderamente otra sino, más bien, sentida e interpretada como si fuera un doble de uno mismo, quizás en la versión masculina y, eventualmente, dotada de rasgos que corresponden a la imagen idealizada de lo que uno quisiera ser. En el enamoramiento hay un "yo me amo" al verme reflejado en vos (Mauricio Abadi)
Enamorarse es amar las coincidencias y amar es enamorarse de las diferencias.

20 de abril de 2010

A Mis Hijos


Todo ímpetu se calma cuando,
en la noche,
observando la inocencia
de vuestros ojos dormidos,
el sosiego me invade
exorcizando mis demonios.
Pues no hay alma más pura
que la de un niño inocente.
Pues no hay mirada más sincera
que la de sus pequeñas almas.
Descansad, pues, vuestra inocencia
en almohada de hermosas plumas.
Dadme con vuestra pureza,
valentía para mis batallas.
Pues la plenitud que emana,
de vuestros ojos sinceros,
hace renacer mis fuerzas
como la primavera a las flores.
Corazones puros,
carentes de maldad.
Transparentes miradas,
de ambiciones ausentes.
Vivid sin mentiras,
vivid sin rencores.
Vivid sin conocer
los ecos de la nostalgia.
Permitiros equivocaros
como los sabios se equivocan,
pero nunca os permitáis
perder la esencia de vuestra niñez.

8 de abril de 2010

Siento


Qué horrible la calma de mis noches,
ahora que estás ausente.
Qué soledad me embarga,
cuando, despierta, tu aliento no siento.


Esas caricias, por hoy ausentes,
que alimentan mi alma cuando regresas,
vienen hoy a mi mente, con tu recuerdo.


Y no pienso, sólo siento.
Siento tenerte tan lejos.
Siento no poder tocarte cuando, por las noches,
alargo mis brazos en nuestro lecho vacío.
Siento que te quiero y que sólo un abrazo tuyo
reconforta mi espíritu, herido por tu ausencia.


Anhelo tu regreso,
como el naúfrago anhela su barco.
Anhelo tus palabras ,
como los ríos anhelan el mar.

Y , de tanto anhelar, siento angustiada mi alma.

Y de tanto sentir, no puedo sentir nada más.

31 de marzo de 2010

Mis Pequeños Grandes Amores



Alegrías de mis días tristes; inquietos, revoltosos, sinceros, transparentes; mas todo lo malo del universo desaparece cuando veo vuestra carita sonreír.
Siempre fui persona de sentir intensamente, y, cuando creí haber conocido el más gran amor, llegasteis a mi vida vosotros, y me enseñasteis tantísimas cosas. Sobre todo me ensañasteis a amar con generosidad, desinterés, paciencia, pureza, sinceridad, todo eso y mucho más. Me enseñasteis el más puro y verdadero de los Amores.
Qué mal me siento cuando os veo sufrir y no puedo calmar vuestro dolor. Qué sola me siento si os tengo lejos y , a veces, qué saturada cuando tenéis vuestros días toledanos. Pero sois la sal de mi vida; sois el motor que me impulsa cuando me faltan las ganas.
Gracias por vuestras carcajadas inocentes en vuestras lindas caritas; gracias por enseñarme que la inocencia y la pureza del alma son capaces de traspasar hasta el mayor de los desalientos, gracias por ser la esencia del ser humano con vuestra transparencia y sinceridad.
Gracias a vosotros me he dado cuenta de lo verdaderamente importante de la vida. Espero saber estar a vuestro lado cuando me necesitéis; espero poder estar a la altura y que el día de mañana os podáis sentir orgullosos de mí, o al menos, que tengáis claro que todo lo que hago, lo hago pensando en vuestro bien, y en lo que creo que es mejor para que el día de mañana seáis dos hombres hechos y derechos.
Pero, ante todo, espero saber enseñaros a encontrar vuestra felicidad
Os quiero.

30 de noviembre de 2009

Mi Madre, Mi Vida.



¿Hay un amor más puro que el que una madre siente por sus hijos?. ¿Hay un amor más sincero, altruísta y desinteresado? Hay muchas clases de amores: el amor hacia un amigo, el amor hacia el marido o la mujer, el amor hacia la familia...... Pero creo, que ninguno es tan grande como el que una madre tiene a sus hijos. Un amor tan grande, que lo mínimo que haría sería dar la vida por tí.

Cuando era pequeñita, el miedo más grande que tenía era que mi madre pudiera faltarme algún día y todo el mundo me decía:"eso lo dices ahora, que eres una niña, cuando seas mayor pensarás de otra manera, tendrás otras preocupaciones, y no vivirás tan pendiente de tu madre".

Puedo deciros que, a día de hoy, con mis 33 años, sigo sintiendo lo mismo por mi madre, a pesar de no vernos constantemente, ni depender de ella, a pesar de que yo atiendo mi vida, y ella la suya... Sigo teniendo temor a perder ese referente tan importante para mí, uno de los pilares básicos de mi vida, porque si hoy soy como soy, si tengo fuerza para salir adelante cuando tengo un problema, si tengo coraje para sacar a mis niños adelante con las dificultades de la vida, si sé querer a mis dos hijos por encima de todo y de todos, todo eso se lo debo a ELLA que me enseñó a ser como soy. Me enseñó a tener respeto a las personas, me enseñó a luchar, y no hizo falta que me diera discursos, ni clases de cómo hacerlo; simplemente observarla a lo largo de toda mi vida es la mayor lección que puede darme.

No sé si algún día mi madre leerá esta entrada, supongo que no, porque la informática y la tecnología no son para ella, ni siquiera le gustan los móviles, pero desde aquí quiero decirle que la quiero y que soy consciente de que le debo todo lo que soy.

Te quiero mamá.