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7 de septiembre de 2010

Miedo


Miedo a no saber.
Miedo del propio miedo.
Vacío mi interior y
me siento estremecer.
Vidas paralelas añoro,
vidas que nunca serán mías,
más si mías las imagino,
quizá renazca de mis cenizas.
Turbios despertares me aguardan,
faltos de cariño, amor y, sin embargo,
plagados de incomprensión.
Y, así, deliro entre el temor;
los negros augurios me ahogan;
un pequeño amanecer quisiera surgir,
mas el miedo a perder lo oculta.
Y me siento tiritar de frío,
y tirito de soledad,
soledad ante la viuda culpa,
y soledad en mi temeridad.
Arrepentirse de nada sirve;
llorar es una pérdida de tiempo
mas, en ocasiones, un gran alivio.

Pero ni eso me sirve ya;
la angustia me devora,
como las llamas la madera.
¡Cómo luchar cuando faltan las fuerzas!
¡Como pelear si me faltan las ganas y
la extenuación de mí se apodera!.


26 de agosto de 2010

Coraje ¿Dónde estás?



Si no fuera por mis pequeños, creo que no lo llevaría tan mal; pero el ahogo se multiplica al pensar en ellos. Al pensar que, quizá llegue un momento en que sus necesidades básicas peligren.

Hubo una época (hasta no hace mucho, realmente) que pensé que, después de lo vivido en mis primeros 18 años de vida, tenía derecho a algún tipo de resarcimiento; a encontrar, aunque fuera temporalmente un oasis; que llegaría un día en que, aunque no tuviera mucho dinero, y dado que, hasta hace relativamente poco siempre he trabajado, llegar a fin de mes no supondría un problema.

Hoy ya es problemático llegar a mediados de mes. Y esa situación me tiene desbordada. Hay días que todo se me hace una cuesta arriba tremenda, y , me pregunto: ¿dónde está la fortaleza que siempre creí tener?, ¿dónde está ese coraje que siempre me hizo tirar del carro en los momentos difíciles?. ¿Acaso me han abandonado?.

Unas personas, muy sabias, me hicieron ver que tengo en mi vida cosas que realmente valen la pena, pues tengo dos hijos sanos y maravillosos. Otra gente, con mis mismos problemas no tiene tanta suerte, es cierto.

Incluso me han marcado unas directrices de coraje, que me han calado muy hondo y que han supuesto una "puesta en marcha"; pero incluso así "la primera en la frente": algo que parecía que claramente iba a resolver algo, al final desapareció de golpe.

¿Puedo tener esperanzas?. ¿No las tengo porque el miedo al fracaso es demasiado grande? NO sé, tengo tantas preguntas.....y la principal es ¿dónde se fue mi coraje?