Hace poco tiempo que he tenido el gusto de conocerte, y, sin duda, has marcado mi vida para siempre. La has marcado porque eres un ejemplo de superación ante la adversidad, tan grande, que dudo mucho que, cada persona que te haya podido conocer, no te admire.Tienes la sabiduría de una anciana, a pesar de tus 33 años; la sensibilidad de un bebé, para captar el dolor ajeno y la capacidad inagotable de comprensión y entrega a los demás.
Y, desde mi rinconcito te quiero brindar un homenaje, con mi escueta entrada. Porque, como ya te he dicho en otros lugares, tu lucha es incesante e incansable; porque sacas las uñas contra los designios del destino cuando no te son favorables; porque te enfrentas a ellos, como una leona; porque te conmueven los problemas de otros como si de los tuyos se tratasen.
Tan sólo quiero decirte algo, Sue, GRACIAS, gracias por dejarme compartir un trocito de tí.